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Consorcio y unión temporal

El derecho comercial y administrativo, especialmente la rama de contratación estatal, regulada por la ley estatutaria 80 de 1993, se han caracterizado por crear unas figuras especiales, las cuales permiten la unión y cooperación de personas, naturales o jurídicas, que pretenden presentar de manera conjunta una misma propuesta para la adjudicación, celebración y ejecución de un contrato. Estas figuras, se conocen en el derecho como consorcios y uniones temporales, y se encuentran reguladas en el artículo 7 de la ley mencionada.

 

Aquellas, se establecen para cumplir fines específicos como: 1) Unir esfuerzos individuales para lograr un mayor beneficio económico y social; 2) Generar una mayor competitividad de las entidades; 3) Aumentar el tiempo de experiencia; 4) Mejorar la capacidad de respuesta ante los requerimientos de los contratantes; 5) Agrupar estrategias para mejorar la prestación de un servicio; 6) Distribuirse riesgos; 7) Aunar recursos financieros y tecnológicos; 8) Mejorar la disponibilidad de equipos; 9) Conservar su independencia jurídica; 10) Crear un mayor número de posibilidades de adjudicación, celebración y ejecución de un contrato.

 

Los proponentes siempre deberán indicar a que título hacen su participación, si mediante un consorcio o unión temporal, además, señalarán los términos y extensión de la participación en la propuesta y ejecución del contrato, los cuales no pueden ser modificados sin el consentimiento previo del contratante. También, deberán designar la persona que representará en todos los aspectos al consorcio o unión temporal, sin que se forme una persona jurídica nueva, sin embargo, cada consorcio y unión temporal deberá tener un Nº NIT juntos, el cual se obtiene sacando el RUT.

 

En este orden de ideas, se entiende al consorcio como aquella asociación entre 2 o más personas, con el fin de presentar una misma propuesta para la adjudicación, celebración y ejecución de un contrato, en el cual responden solidariamente de todas y cada una de las obligaciones derivadas del contrato, responsabilidad que los hace totalmente diferentes a las uniones temporales. En consecuencia, las actuaciones, hechos, omisiones y sanciones que se presenten en el desarrollo del contrato, afectarán a todos los miembros del consorcio.

 

Lo anterior quiere decir, que en el consorcio todos los contratistas se obligarán para con el contratante de manera solidaria, lo que significa, que el contratante podrá exigirle a cualquiera de los miembros del consorcio que responda de todas y cada una de las obligaciones, hechos y omisiones que se presenten en el desarrollo del contrato, y el contratista deberá hacerlo, sin importar que al interior del consorcio tenga otras responsabilidades diferentes a las exigidas por el contratante.

 

A diferencia de los consorcios, se encuentran las uniones temporales, las cuales se definen como la asociación entre 2 o más personas, con el fin de presentar una misma propuesta para la adjudicación, celebración y ejecución de un contrato, respondiendo solidariamente por el cumplimiento total de la propuesta y del objeto contratado, pero las sanciones por el incumplimiento de las obligaciones derivadas  de la propuesta y del contrato, se impondrán de acuerdo con la participación en la ejecución de cada uno de los miembros de la unión temporal.

 

Lo establecido en la unión temporal, especialmente en materia de responsabilidad, constituye la gran diferencia entre estas 2 figuras, toda vez que en la unión temporal, el contratante podrá exigir a cualquiera de los contratistas el cumplimiento total del contrato, en virtud de la solidaridad, sin embargo, las sanciones que se deriven del incumplimiento del contrato sólo podrán ser impuestas al miembro de la unión temporal que hubiere incurrido en ellas, no a los demás, diferencia sustancial entre el consorcio y la unión temporal.

 

Por último, es importante dejar claro que ambas figuras van en busca de objetivos y fines similares, pero serán los contratistas, dependiendo del grado de responsabilidad que quieran asumir y las condiciones que establezca el contratante para adjudicar el contrato, los que decidan cual es la mejor forma para asociarse y participar en la adjudicación, celebración y ejecución del contrato privado o estatal.

 

 

Fecha de publicación 28 de septiembre de 2020

 

 

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